Palmaditas en la espalda y el futuro del guitarrista
Con los años uno aprende a distinguir algo muy sencillo pero decisivo: no es lo mismo que te aplaudan a que estés labrando tu propio futuro como guitarrista. El aplauso es inmediato, cálido y a veces necesario. Sales del escenario con buena sensación, alguien te da una palmada
