El oído en el banquillo

Cuando la guitarra se mira más de lo que se escucha

Vivimos en la época de la información a tope. Nunca había sido tan fácil aprenderse una falseta, una escala o un rasgueo: abres YouTube, paras el vídeo, bajas la velocidad y copias exactamente lo que hace el tío en la pantalla. A primera vista parece una maravilla, y en parte lo es. Pero detrás de tanta comodidad hay una pérdida que casi nadie comenta, y a mí me preocupa de verdad.

La guitarra siempre entró por los oídos. Antes, ponías un disco mil veces, intentabas sacar las notas como podías, te equivocabas, rectificabas y lo volvías a intentar. Era un rollo lento, sí, pero te afilaba el oído de verdad. Ahora va al revés.

Ahora va al revés

La mayoría de los chavales ven primero y escuchan después. Miran dónde pone los dedos, copian el movimiento de la mano derecha y ya está. Sale rápido, eso sí, pero muchas veces se queda en la superficie. Aprenden a imitar, pero no siempre a entender. Se ha dado la vuelta a todo el orden natural del aprendizaje.

Lo que más me llama la atención es que a muchos jóvenes les parece raro intentar sacar una pieza solo de oído. Les resulta más cómodo mirar el vídeo y punto. Lo entiendo, eh, es el camino más corto. Pero también puede ser el que te deja cojo. Cuando el oído deja de currar, se adormila poco a poco. Dejas de pillar intervalos, tensiones y matices que antes captabas sin pensar, y al final terminas dependiendo de la pantalla para cosas que antes resolvías tú solo.

Yo lo veo clarísimo en las clases

Llega un alumno con la falseta de turno perfectamente copiada del vídeo… y cuando le pido que la toque sin mirar, se bloquea. No sabe ni por dónde empieza el acorde. Es como si el dedo supiera, pero la cabeza y el oído no se hubieran enterado de nada.

Con la afinación pasa lo mismo. Antes era un trabajo de oreja: reconocías las pequeñas tensiones y ajustabas hasta que todo encajaba. Ahora, miras el móvil, esperas el pitido o la luz verde, y te olvidas de lo que está pasando realmente entre las cuerdas.

Y te pregunto: ¿está afinada la guitarra porque tú la oyes… o porque el teléfono te lo dice?

El día que se te quede sin batería, a ver qué pasa.

En el flamenco esto se nota todavía más

Piensa en cómo aprendían los maestros de verdad: Niño Ricardo, Sabicas, Paco de Lucía… Todo de oído, sacando falsetas de discos rayados, robando falsetas en las juergas. Ese oído tan fino no sale de un tutorial a 0,75x. Sale de escuchar, equivocarte y volver a escuchar.

Mira, no estoy en contra de la tecnología, ni mucho menos. YouTube, los afinadores y las apps son una herramienta cojonuda. El problema es cuando dejan de ayudar y empiezan a sustituir.

La tecnología debería servir para que escuchemos mejor, no para que dejemos de escuchar.

A lo mejor ha llegado el momento de recuperar alguna costumbre de las de antes: intentar sacar 5 segundos de oído, reconocer un acorde sin mirar la pantalla, afinar a pulso o simplemente cerrar los ojos y escuchar música un rato.

Y aquí viene lo bueno

No hace falta tirar el móvil a la basura. Basta con cambiar el orden de vez en cuando. Primero escucha, luego mira. Primero afina de oído, luego comprueba con la app. Poco a poco el oído se despierta y vuelve a disfrutar.

Porque un guitarrista puede cerrar los ojos y seguir tocando como Dios manda.

Pero si pierde los oídos… entonces sí que la hemos liado de verdad.

Y esa, para mí, es una de las grandes movidas pedagógicas de estos tiempos: estamos educando la vista a saco mientras dejamos al oído sentado en el banquillo.

Hábitos para despertar el oído

  1. Transcribe 5 segundos: Antes de buscar el tutorial, elige una pieza o falseta que te guste e intenta sacar solo los primeros cinco segundos de la melodía. Este ejercicio, aunque frustrante al principio, fuerza la memoria auditiva y activa la identificación de intervalos.
  2. Afina sin ayuda visual: Usa una sola referencia (por ejemplo, el La de la quinta cuerda) y afina el resto de cuerdas de manera relativa, sin aplicaciones de por medio. Sugiero la compra de un diapasón; será una de las mejores inversiones para el oído sin depender de aplicaciones.
  3. Cierra los ojos al practicar: Una vez que ya sepas la pieza, tócala con los ojos cerrados. Esto elimina la muleta visual de la mano en el mástil y obliga a tu cerebro a depender únicamente de la información auditiva para juzgar la calidad del sonido y corregir los errores.

Apostilla

Tampoco se trata de caer en el simplismo de elegir entre los ojos o los oídos.

La clave no está en la confrontación, sino en la colaboración.Ver a un guitarrista en acción puede ser fundamental para comprender una digitación compleja, una técnica nueva o ese detalle de ejecución que, de otro modo, se nos escaparía. No obstante, esta ayuda visual nunca podrá sustituir las capacidades que solo el entrenamiento auditivo desarrolla.

El verdadero conflicto surge cuando una facultad anula a la otra, cuando la vista se convierte en la única guía.Por eso, la mejor fórmula siempre será recuperar el equilibrio: escuchar primero y mirar después. Se trata de intentar descubrir la solución por uno mismo antes de buscarla directamente en la pantalla, utilizando la tecnología únicamente como apoyo y nunca como muleta.

Al fin y al cabo, los grandes guitarristas del mañana no serán puristas de un solo método; combinarán el oído finamente entrenado de los viejos maestros con la potencia y las herramientas que ofrece la tecnología actual.

La vista puede mostrarnos el camino exacto para colocar los dedos. Sin embargo, sigue siendo el oído quien, en última instancia, nos confirma si lo que estamos tocando tiene alma, si realmente hay música dentro.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Únete a Flashmenco!
La Comunidad de la Guitarra Flamenca dirigida por el Maestro Rafael Cañizares.

Una publicación mensual gratuita dirigida por el Maestro Rafael Cañizares. Técnica, historia, análisis y cultura flamenca, escrita por quien la ha vivido y enseñado al más alto nivel.

¿Qué vas a encontrar cada mes en Flashmenco?

No enviamos spam. Enviamos lecciones.

🎸 El Legado y los Maestros No solo recordamos a las figuras, las estudiamos. Analizamos el toque, la huella y la técnica de leyendas como Ramón Montoya o Paco de Lucía. Entender de dónde venimos es la única forma de saber hacia dónde va nuestro toque.

🎼 La Clase: Tutoriales y Armonía Llevo la experiencia de las aulas del ESMUC a tu pantalla. En nuestra sección "Más allá del aula", recibirás explicaciones prácticas sobre palos, tonalidades y recursos técnicos para que los apliques en tu guitarra de inmediato.

📜 "Déjame que te cuente": Historia Viva del flamenco. En "La Anécdota", comparto contigo mis vivencias personales, los secretos de los tablaos y esas historias de la "vieja escuela" que no están escritas en los libros, solo en la memoria de quienes estuvimos allí.

🎧 Flashmencoteca y Cultura ¿Qué escucha un maestro para inspirarse? Cada mes curo personalmente una selección musical en Spotify para educar tu oído, además de traerte entrevistas con nuevas promesas y noticias sobre certámenes y premios nacionales.

💭 Pensamiento Flamenco Reflexiones profundas sobre el arte, la enseñanza y el respeto a la profesión. Un espacio para pausar y pensar el flamenco, no solo para tocarlo.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

¡Suscríbete a la newsletter Flashmenco!

Suscríbete gratis a nuestra newsletter y recibe todas las novedades sobre cursos, ofertas, publicaciones, material exclusivo y mucho más.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.