La Gran Cita con la Guitarra Flamenca
La duodécima edición de Flamenco On Fire llenó Pamplona, Tudela y Viana entre el 22 y el 31 de agosto de 2025. El lema Tandal sirvió de hilo conductor para evocar la tradición oral y rendir homenaje al navarro Sabicas, maestro del toque. Conciertos en auditorios, balcones abiertos a la ciudad, producciones propias y recitales íntimos mostraron al flamenco como un arte vivo y diverso.
¡¡El Maestro Sabicas!!
¿Qué opina de los nuevos flamencos, la generación joven? le preguntamos.
“Hay demasiados que son buenos” suspiró, “pero yo adoro a Paquito, el pequeño Paco de Lucía. Es mi auténtico discípulo”.
“¿Estudió con usted?” preguntamos.
“No. Pero estudió mis grabaciones” declaró Sabicas con orgullo. “Vino a Nueva York más joven, de gira con José Greco. Y me vino a ver. Me dijo que había escuchado todas mis grabaciones. Y me tocó la guitarra. Le observé las manos, cómo movía los dedos,y fue entonces que me di cuenta de lo que llegaría a ser”.
La presencia de la guitarra flamenca, que ocupó un espacio protagonista en la programación.
Tomatito, el eco de Camarón y una voz propia
La figura indiscutible del festival fue Tomatito. El 30 de agosto regaló al público una actuación cercana desde el balcón del Ayuntamiento, abarrotado de aficionados. Y al día siguiente, el 31 de agosto, clausuró el festival en el Auditorio Baluarte con su espectáculo Un Paseo, un recorrido por discos esenciales como Rosas del Amor o Soy Flamenco.
En palabras del propio guitarrista:
“Lo que hay que hacer es buscarse una personalidad con la guitarra, que cuando tú toques digan: ‘ese es Tomatito’.”
Ese principio se reflejó en cada tema, donde la memoria de Camarón y la huella de su propia voz artística se entrelazaron. Para él, este Flamenco On Fire fue “un encuentro de memoria y reconocimiento”, como declaró a medios presentes en el festival.
Alzapúa III: el gran abrazo guitarrístico
El 27 de agosto, Baluarte fue testigo de un acontecimiento poco frecuente: Manolo Franco, Gerardo Núñez, Rafael Riqueni y José Antonio Rodríguez compartieron escenario en la producción propia Alzapúa III.
La prensa lo definió como “un abrazo histórico de la guitarra flamenca”, donde cada uno mostró su estilo en diálogo con los demás. Como recordó Gerardo Núñez en una entrevista años atrás, su manera de entender el toque es simple:
“No canto, no jaleo: guitarra pura.”
Esa pureza se sintió en un concierto coral que muchos asistentes describieron como uno de los momentos más intensos del festival.
Jóvenes y sagas familiares
La continuidad del toque también tuvo su espacio. José del Tomate, hijo de Tomatito, acompañó al cantaor El Bola en los balcones y luego se unió a su padre en Baluarte. El alicantino Yerai Cortés sorprendió en el Teatro Gayarre con Guitarra Coral, explorando armonías y texturas nuevas.
La saga de San Roque brilló en A Canela de San Roque, con Nono Reyes a la guitarra junto a José y Fernando Canela y la bailaora Noelia Sabarea. Mientras, guitarristas como Manuel Valencia o Alfredo Lagos dieron soporte magistral en los balcones a voces como La Macanita o Fernando Canela.
FERNANDO CANELA Y ALFREDO LAGOS
Balcón Ayto de Pamplona
La guitarra, alma del festival
Más allá de los escenarios, quedó claro que en 2025 la guitarra fue el alma de Flamenco On Fire. Desde el eco cercano de los balcones hasta la solemnidad de Baluarte, desde las sagas familiares hasta los jóvenes emergentes, el festival dejó grabada la certeza de que el toque flamenco sigue siendo raíz y futuro. Y en el centro de esa memoria compartida, la imagen de Tomatito cerrando el festival, como puente vivo entre Sabicas y las nuevas generaciones.
















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