Charlando con Juan Antonio Moya
El flamenco, como la vida, tiene caminos rápidos y otros que se disfrutan despacito. Juan Antonio Moya es de los que camina con calma. Con Bordón Negro nos mostró su mundo, un lugar donde la tradición y su toque personal se dan la mano. Ahora, cinco años después, llega Idílico, un disco más íntimo, más hondo, que cuenta lo que solo alguien que vive con la guitarra puede expresar.
En esta charla, más que hablar de temas, nos tiramos de cabeza a lo bueno: cómo crea, graba y se atreve a sentir sin filtros. Hablamos de las maderas de su guitarra, de esos silencios que dicen más que cualquier frase, de tarantas con alma propia y zapateados que te remueven por dentro. También nos dio por hablar de las cosas del guitarrista —ya tú sabes—: las cuerdas, las afinaciones, esa cejilla que a veces se queda en el estuche porque uno va a mil… y, sobre todo, de tocar sin caretas, con el alma por delante.
Es como darse un paseo por dos discos que cada uno va por su camino, pero que laten al mismo compás: el de un guitarrista que no sabe, ni quiere, hacer música sin verdad. Porque lo suyo es ir de cara, sin trampa ni cartón, como quien en el ruedo de la plaza encuentra su reflejo en los ojos del toro, donde la vida y la muerte se miran de frente y sin velo.
De Bondón Negro a Idílico
📀 1. Del primer disco al segundo: evolución artística
Rafael: Mirando hacia atrás, ¿cómo describirías la esencia de Bordón Negro, tu primer álbum, y en qué se diferencia del núcleo emocional o artístico de Idílico?
Juan Antonio: El primer disco pues siempre te lo tomas con la ilusión de las primeras veces y por supuesto que estaba en otro momento vital y artístico. En el segundo creo que se muestra más madurez y más personalidad.
Rafael: ¿En qué estado creativo te encontrabas cuando grabaste Bordón Negro en 2018 en comparación con Idílico en 2023? ¿Tus experiencias de vida o madurez influyeron de manera distinta en Idílico?
Juan Antonio: Cuando compones es inevitable que te influyan las experiencias vitales aunque no lo hagas de forma premeditada, todo eso está ahí. Por lo que tanto el estado creativo como personal es muy diferente de un disco a otro.
Rafael: ¿Puedes explicarnos las diferencias temáticas entre las piezas de Bordón Negro y las de Idílico? ¿Buscaste un arco narrativo específico en alguno de los discos?
Juan Antonio: En ambos discos trato de que, al escuchar el disco completo, del primer tema al último, tenga un sentido y un desarrollo. Que sea como un viaje sonoro, o como si leyeras un libro.
Rafael: ¿Qué aprendiste de la grabación y lanzamiento de Bordón Negro que aplicaste para hacer de Idílico una experiencia más completa o diferente?
Juan Antonio: La experiencia del primer disco te sirve mucho para el segundo. Sobre todo, tener previstas las fechas: la grabación, el máster, las copias de los CD, el concierto de presentación… son muchas cosas que tienes que tener muy bien controladas.
🎛️ 2. Técnica, sonido y producción
Rafael: Desde el punto de vista técnico, ¿experimentaste con nuevas técnicas de guitarra o métodos de producción en Idílico que no exploraste en Bordón Negro?
Juan Antonio: En Idílico hay una búsqueda sonora mucho más amplia. He grabado con 9 guitarras diferentes de diferentes constructores y combinaciones de maderas buscando diferentes colores. Además, en el caso de Idílico y “Moya” están grabados con una guitarra de Francisco Barba que tenía una tapa muy grave, y decidí probar con cuerdas de seda y una afinación un tono más grave, buscando más profundidad. Me gustó el resultado.
Rafael: ¿Cómo evolucionó tu colaboración con otros músicos entre los dos álbumes? ¿Hubo dinámicas o energías diferentes en el estudio para Idílico?
Juan Antonio: Sí, en Idílico lo produje más estrechamente con los músicos. Me he editado yo el disco junto con mi amigo Raúl Bernal, que estuvo conmigo en todo el largo proceso de grabación. Esto facilitó mucho que fuéramos con calma y pudiera estar con los músicos probando cosas, viendo qué funcionaba mejor. Trato siempre de dar espacio a los músicos para que aporten lo que consideren. Es una experiencia muy enriquecedora y de la que se aprende mucho.
Rafael: ¿Qué importancia tienen los silencios o los espacios entre las notas en tu música? ¿Los usaste de manera distinta en Idílico respecto a Bordón Negro?
Juan Antonio: Creo que los utilizo mucho más en Idílico. Puede que sea un síntoma de más madurez. A veces un silencio dice mucho más que muchas notas.
Rafael: ¿Qué papel juega la improvisación en tu proceso compositivo? ¿Fue más predominante en Idílico o en Bordón Negro?
Juan Antonio: La improvisación es fundamental para crear. La frase de “la composición es una improvisación pactada” creo que define muy bien el concepto.
🎼 3. Composición e inspiración
Rafael: ¿En qué te inspiras cuando compones? ¿Hay imágenes, emociones o historias específicas que dieron forma a las piezas de Idílico?
Juan Antonio: Trato de estar inspirado pero no me quita el sueño. Es verdad que a veces viene la inspiración y otras no. No sé a qué se debe, pero lo que sí está claro es que te tiene que coger con la guitarra en la mano.
Rafael: ¿Cómo elegiste los títulos de las piezas de Idílico? ¿Tienen un significado personal o están conectados con algo más amplio que querías expresar?
Juan Antonio: Todas tienen su significado. La taranta le puse “Amigo Arcadio” en homenaje a Arcadio Marín, un constructor de guitarras y buen amigo que falleció repentinamente. El “Zapateado de Leia” es por mi sobrina, “El regalo” es la rumba que grabé con Jerónimo Maya, porque para mí fue eso, un regalo de la vida compartir estudio y anécdotas con él. En fin, todos los temas tienen su historia.
Rafael: ¿Cuántos palos libres incluiste en Idílico y qué te inspiró a trabajar con esas formas flamencas en particular?
Juan Antonio: De palo libre hice la taranta. Siempre trato de pensar en el cante, que es la base de esta música, y en transmitir el aroma del palo en concreto. Que cualquiera que lo escuche identifique con cierta facilidad el palo que estás tocando y no tratar de divagar demasiado en la tonalidad.
Rafael: El flamenco tiene raíces muy tradicionales, pero tú aportas una sensibilidad moderna. ¿Cómo equilibras la tradición y la innovación en Idílico en comparación con Bordón Negro?
Juan Antonio: Trato de respetar las tradiciones del flamenco porque si no carecería de sentido todo lo demás. Pero creo que eso no está reñido con una búsqueda personal de tu sonido. Desde luego que es difícil mantener ese equilibrio, pero es lo que intento hacer, sobre todo a la hora de definir un toque. Si vas a componer por un estilo concreto, eso tiene que tener unos códigos que no puedes obviar. A partir de ahí, hay que tratar de sentirse libre y crear con esa libertad.
🎵 4. Piezas destacadas
Rafael: ¿De cuál de las piezas de Idílico estás más orgulloso y por qué? ¿Cómo se compara con tu pieza favorita de Bordón Negro?
Juan Antonio: La verdad que a todas les tengo el mismo cariño y dedicación, pero me podría quedar de Bordón Negro con la sevillana “De Francisco y Carmen”, y de Idílico me gusta la energía que tiene la bulería “Lebrijana”.
Rafael: ¿Hay alguna pieza en Idílico que represente un riesgo artístico para ti, algo que te haya sacado de tu zona de confort?
Juan Antonio: El tema que da nombre al disco es algo libre, en lo que no me apoyo en ninguna estructura o armonía del flamenco, así que fue un reto hacer algo completamente libre. Me gustó el resultado. Además, está grabado con cuerdas de seda y con una afinación más grave, porque quise experimentar con ese sonido más profundo e íntimo.
Rafael: Si tuvieras que elegir una pieza de Idílico para presentarle tu música a alguien que no conoce tu trabajo, ¿cuál sería y por qué?
Juan Antonio: Todas me representan, pero quizá el “Zapateado de Leia”, que creo que es bastante completo, con la percusión, el bajo… está bastante bien arreglado.
🎤 5. Recepción y proyección
Rafael: Comentaste que Bordón Negro se presentó en el Auditori de Barcelona. ¿Cómo influyó la recepción en vivo de ese álbum en tu visión para componer Idílico?
Juan Antonio: Idílico lo presenté en el Auditori Barradas y la verdad que fue una noche inolvidable. El teatro estaba lleno, tuve buen sonido y creo que fue una noche para el recuerdo.
Rafael: ¿Qué esperas que el oyente se lleve tras escuchar Idílico? ¿Es diferente a lo que querías transmitir con Bordón Negro?
Juan Antonio: Creo que este segundo disco es más personal y está más cargado de emociones diferentes. Pero siempre me gustaría transmitir con mi música un abrazo a quien lo escuche, y que le conmueva algo de alguna forma.
Rafael: Ahora que has creado dos álbumes tan distintos, ¿hacia dónde sientes que va tu música? ¿Qué te gustaría explorar en futuros proyectos después de Idílico?
Juan Antonio: No planifico demasiado. Trato de componer como lo siento en el momento, así que no sabría decirte hacia dónde iré. Pero lo que sí sé es que siempre trato de hacer las cosas con honestidad y respetando la tradición musical del flamenco.
🧰 Labrando el toque: aperos del guitarrista en su día a día
Una mirada a las herramientas, rutinas y elecciones personales que acompañan a Juan Antonio Moya en su camino como guitarrista.
Rafael: ¿Qué tipo de cuerdas usas habitualmente? ¿Tensión media, alta…? ¿Hay alguna marca con la que te sientas especialmente cómodo?
Juan Antonio: Ahora mismo, a raíz de ganar el concurso de Miguel Borrull en Barcelona, me propusieron la marca Gato Negro. Estuvimos mucho tiempo buscando una cuerda flexible y no muy dura, y ahora estoy muy contento con el resultado. Son las que uso.
Rafael: ¿Tu guitarra es de un constructor concreto? ¿Qué destacarías de ella en cuanto a sonido, comodidad o respuesta?
Juan Antonio: Tengo varias, pero la que uso en conciertos es de Pedro Muriel. Precisamente la utilizo por la comodidad, la pulsación que me ofrece y la posibilidad de tener dinámica sin romper el sonido. Es la que me ofrece todo eso en el directo.
Rafael: ¿Prefieres cuerdas blandas para más expresividad o te inclinas por una acción alta para mayor proyección y potencia?
Juan Antonio: Siempre prefiero blandas porque me permiten expresar mejor y que sean de nylon. La acción la pongo lo más baja que me permita la guitarra. Cuanta más comodidad, mejor. Son muchas horas de trabajo y hay que cuidar las manos.
Rafael: ¿Eres de los que usan cejilla tradicional de madera o te has pasado a modelos modernos con ajuste rápido?
Juan Antonio: La verdad que no suelo poner cejilla ni en el día a día ni en conciertos. Solo la uso cuando tengo que acompañar al cante o al baile. En ese caso, utilizo la cejilla moderna por rapidez, aunque me gustan mucho más las tradicionales de madera.
Rafael: ¿Afina siempre de oído o utilizas afinador digital? ¿Crees que es importante entrenar el oído desde el principio?
Juan Antonio: Siempre tengo afinadores puestos en las guitarras, pero trato de afinar de oído. Creo que es muy importante desarrollar el oído para afinar y para todo en general.
Rafael: ¿Tienes varias guitarras o solo una que consideras “la tuya”? ¿Le has puesto nombre?
Juan Antonio: Tengo varias guitarras para estudiar o grabar, pero la que considero como “la mía” es la Pedro Muriel de palosanto de India y tapa de pino, que es la que me da la pulsación justa que necesito en directo.
Rafael: ¿Hay algún consejo que darías a jóvenes guitarristas que están pensando en grabar su primer disco?
Juan Antonio: El consejo es que traten de hacer las cosas con ilusión y cariño. Al final se trata de compartir tu música y tu visión de la guitarra.
Una nota personal
Quise añadir algo más mío tras escribir este artículo. Tuve la suerte de acompañar a Juan Antonio como profe en la Esmuc durante varios años. Su talento es evidente, pero lo que realmente guardo son las horas compartidas: clases donde su curiosidad lo llenaba todo, charlas sobre música y vida, y esa manera suya de poner todo su sentido y corazón en cada nota. Su música tiene algo especial, es fresca, personal, como si buscara encontrarse a sí mismo más allá de lo pasajero, para regalarnos lo más auténtico de su arte.
Como suelo decir de la gente buena, la que se implica de verdad y lo hace con corazón, se queda contigo sin hacer ruido. Juan Antonio Moya es uno de ellos. Y por eso, aunque los caminos sigan, uno siempre lo recuerda con cariño y una sonrisa.
Un fuerte abrazo, amigo.
Para seguir escuchando y viendo a Juan Antonio
Si te has quedado con ganas de más, aquí tienes algunos vídeos donde puedes disfrutar de su toque:
🎬 Juan Antonio Moya Leia Zapateado con Jesús Campos e Ismael Alcina










Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!