Tomatito
Raíz, evolución y magisterio en la guitarra flamenca
José Fernández Torres “Tomatito” es una de las figuras más sólidas y respetadas de la guitarra flamenca contemporánea. Con más de cinco décadas de carrera, ha sabido mantener el equilibrio perfecto entre la tradición más profunda del flamenco y una apertura musical inteligente, sin perder nunca el compás ni el sentido del toque. Su trayectoria no se entiende solo como la de un gran guitarrista, sino como la de un músico que ha ocupado un lugar clave en momentos decisivos de la historia del flamenco contemporáneo: puente entre la era dorada de Paco de Lucía y Camarón y las generaciones actuales.
Tomatito acompañando a Camarón de la Isla en una actuación legendaria de los años 80. La compenetración entre ambos marcó una época dorada del flamenco.
Orígenes y formación
José Fernández Torres, conocido artísticamente como Tomatito, nació el 20 de agosto de 1958 en el barrio de Pescadería-La Chanca de Almería, en el seno de una de las familias flamencas más arraigadas de la provincia. Hijo del guitarrista José Fernández Castro “El Tomate” y nieto de Miguel Fernández Cortés “El Tomate”, es además sobrino del legendario tocaor Niño Miguel.
La guitarra no fue una elección, sino una continuidad natural. Desde niño creció rodeado de guitarras, cantes y bailes. Su padre tocaba en la banda municipal de Almería y era profesional del flamenco, por lo que el instrumento formaba parte del aire familiar. Tomatito empezó a tocar muy temprano y, con apenas 12 años (1970), la familia se trasladó a Málaga, donde comenzó a moverse en ambientes profesionales.
Actuaba en tablaos como la Taberna Gitana, acompañando a cantaores como Enrique Morente, La Susi, Pansequito o José Menese. Fue precisamente en ese tablao donde conoció personalmente a Camarón de la Isla y a Paco de Lucía con solo 16 años. Muy ligado desde joven a la Peña Flamenca El Taranto de Almería, en 1985 obtuvo el prestigioso Taranto de Oro, uno de sus primeros reconocimientos importantes.
Tomatito en sus inicios, con esa mirada concentrada que ya anticipaba su madurez como tocaor (época joven en Málaga).
El encuentro con Camarón: el gran punto de inflexión
El punto de inflexión llega en 1979, con solo 20 años, cuando Tomatito entra a formar parte del grupo de Camarón de la Isla, sustituyendo progresivamente a Paco de Lucía. Su primer trabajo destacado juntos fue el histórico álbum La Leyenda del Tiempo (1979), uno de los discos más revolucionarios e influyentes de la historia del flamenco.
La colaboración se prolongó durante casi 18 años (hasta la muerte de Camarón en 1992). Tomatito participó como guitarra principal o compartida en discos fundamentales como:
- Como el Agua (1981)
- Calle Real (1983)
- Viviré (1984)
- Te lo dice Camarón (1986)
- Soy gitano (1989)
- Potro de rabia y miel (1992)
Además, grabaciones en directo como París 1987 (que obtuvo un Grammy al mejor disco de flamenco) o la reedición póstuma Camarón con Tomatito: Oviedo, San Mateo 1991 (2024). La compenetración entre ambos fue legendaria. Camarón encontraba en Tomatito un apoyo rítmico limpio, profundo y con alma gitana. El propio Tomatito ha declarado que aquellos años le marcaron para siempre: “La voz es el instrumento natural; yo siempre he preferido tocar para el cante”.
Este periodo no solo le dio proyección mundial, sino que definió su manera de entender la guitarra: al servicio del cante, pero con personalidad propia.
Tomatito concentrado en el toque, con esa expresión que refleja su filosofía: escuchar y servir al cante.
Su relación con Paco de Lucía y anécdotas inolvidables con Camarón
Aunque Tomatito ocupó el puesto de Paco de Lucía en el grupo de Camarón (cuando Paco decidió centrarse en su carrera solista), la relación entre los dos guitarristas siempre fue de profundo respeto y admiración mutua. Tomatito ha repetido en numerosas entrevistas que Paco es “el mejor guitarrista que ha dado la historia del flamenco” y su gran ídolo: “Ni en mis mejores sueños pensé que iba a tocar con Paco. Todavía no me lo creo. Yo voy a Nueva York, a París y al mundo entero gracias a Paco”.
Compartieron guitarra en varios discos de Camarón y, años después, volvieron a tocar juntos. En 2013, Tomatito viajó al estudio de Paco en Mallorca para el disco Soy Flamenco: había recuperado un audio inédito de Camarón y le pidió a Paco que grabara con él. “Llegué, él estaba con sus gafitas puestas delante del ordenador… y empezó a escuchar la grabación de Camarón”, recuerda Tomatito. Esa fue una de las últimas veces que los tres genios (Camarón, Paco y Tomatito) estuvieron unidos artísticamente.
Con Camarón, las anécdotas son innumerables y llenas de cariño:
- El debut inesperado: Con 16 años, en Málaga, Camarón se quedó sin guitarrista para un gran concierto en el Polideportivo Carranque. Alguien recomendó “al niño de la Taberna Gitana”. Tomatito llegó en taxi y debutó ante miles de personas sin apenas ensayar. Camarón le dijo: “Tú tócala como tú sabes, que yo te sigo”.
- “Qué disco más feo”: Cuando escuchó por primera vez las maquetas de La Leyenda del Tiempo, Tomatito le confesó a Camarón: “Qué disco más feo”. Camarón, con su sabiduría, le respondió: “Tomate, tú no te preocupes que luego nosotros le damos nuestro toque y lo arreglamos”. El disco se convirtió en una obra maestra.
- Tomatito siempre ha dicho: “La presencia de Camarón en mi vida es eterna”. Llevaba una foto de Camarón y Paco en la funda de su guitarra y, desde niño, lloraba escuchando sus discos.
Tomatito, Camarón y Paco de Lucía: tres leyendas unidas por el flamenco.
Desarrollo como solista
Tras la muerte de Camarón en 1992, Tomatito inició una nueva etapa centrada en su carrera como solista. Lejos de quedarse en la sombra de su pasado, construyó un repertorio propio en el que combina tradición y apertura.
Su primer disco, Rosas del Amor (1987), ya lo había grabado mientras acompañaba al genio de La Isla (el primer tema está dedicado a Camarón). A partir de entonces, su discografía como solista incluye títulos como:
- Barrio Negro (1991)
- Guitarra Gitana (1996)
- Paseo de los Castaños (2001)
- Aguadulce (2004)
- Sonanta Suite (2010, con orquesta)
- Soy Flamenco (2013)
- Concierto de Aranjuez (2019)
En estos trabajos se aprecia una evolución clara: mayor uso de la armonía, incorporación sutil de elementos de jazz y música latina, y un protagonismo creciente de la guitarra como instrumento melódico y solista. Aun así, su toque nunca pierde el anclaje en el compás ni en la estética flamenca pura.
Estilo y características del toque
El toque de Tomatito se reconoce inmediatamente por varios rasgos fundamentales:
- Sonido: Un sonido redondo, limpio y con cuerpo, donde cada nota tiene peso propio sin necesidad de exceso de volumen o velocidad.
- Fraseo: Claro, lógico y cantable. Construye las frases con intención y economía, priorizando la emoción sobre la acumulación de notas. No busca impresionar desde la saturación, sino desde la intención.
- Compás: El compás en Tomatito no es un elemento añadido, es la base sobre la que todo se construye. Incluso en pasajes más libres, la referencia rítmica está siempre presente, invisible pero inquebrantable.
- Técnica: Domina todos los recursos de la guitarra flamenca (rasgueo, alzapúa, picado, arpegios…), pero sin exhibicionismo. La técnica aparece cuando es necesaria, nunca como objetivo en sí misma.
En entrevistas recientes (como en Revista Zoco Flamenco, 2024) lo resume perfectamente: “Prefiero tocar para el cante porque la voz es el instrumento primordial. Las melodías ganan cuando dicen algo”. Su toque gitano, heredado de su familia, convive con el respeto a los grandes maestros como Paco de Lucía, Sabicas o Niño Ricardo.
Colaboraciones y proyección internacional
Tomatito ha colaborado con prácticamente todos los grandes del flamenco (Enrique Morente, José Mercé, Diego el Cigala, Duquende, Raimundo Amador…) y ha cruzado fronteras con artistas de otros géneros.
Destaca especialmente la exitosa serie Spain junto al pianista Michel Camilo:
- Spain (2000)
- Spain Again (2006)
- Spain Forever (2016)
- Spain Forever Again (2024)
Ha compuesto bandas sonoras (Vengo de Tony Gatlif —Premio César 2001—; Salomé de Carlos Saura) y ha actuado en los escenarios más importantes del mundo (Carnegie Hall, Royal Albert Hall, Ópera de París, Festival de Jazz de Montreux…).
Las guitarras “Tomatito” con Vicente Carrillo
Otro aspecto importante de su legado es su colaboración con el maestro guitarrero Vicente Carrillo (de Casasimarro, Cuenca). Entre los años 2009 y 2011, Tomatito lanzó una línea de guitarras flamencas firmadas con su nombre, fabricadas por Vicente Carrillo en colaboración con Juan Miguel González.
Esta serie incluye modelos emblemáticos como La Chanca, Aguadulce, Alcazaba y La Cañada. Los modelos de primera calidad (1ª) son construidos personalmente por ambos luthiers y llevan la firma de Tomatito. Existen versiones blanca y negra, y se presentaron oficialmente en Madrid en 2010. Estas guitarras reflejan el sonido y las preferencias de Tomatito: potencia, claridad y ese toque gitano característico, y se han convertido en instrumentos muy apreciados por profesionales y aficionados.
Legado, reconocimientos y magisterio
Tomatito representa una escuela de toque sobrio, profundo y al servicio del flamenco. Su influencia se percibe claramente en generaciones posteriores de guitarristas que valoran la claridad, el respeto al cante y el equilibrio entre tradición y evolución.
Entre sus principales reconocimientos destacan:
- Taranto de Oro (1985)
- Medalla de Andalucía (1997)
- Premio Nacional de Guitarra (2010)
- Varios Latin Grammy Awards (por Spain, Aguadulce, Soy Flamenco y colaboraciones con Michel Camilo)
- Medalla de Oro a las Bellas Artes
- Medalla de la Cultura en Música de la Comunidad de Madrid (2013)
- Medalla de Oro de la Universidad de Almería (2025)
- Premio Max de las Artes Escénicas
- Premio Flamenco Radio (Canal Sur, 2019)
Más allá de los premios, Tomatito es un referente de magisterio: imparte talleres y representa una forma de entender la guitarra basada en el respeto por el cante, la sobriedad y la profundidad.
Conclusión
Tomatito no es un guitarrista de extremos ni de modas pasajeras. Su arte se sitúa en ese punto delicado y difícil donde la tradición más honda convive con una evolución natural y respetuosa. Ha sido testigo y protagonista de algunos de los momentos más importantes del flamenco contemporáneo y sigue activo, tocando con la misma pasión y honestidad de siempre.
Como él mismo ha dicho: “Por muchas cosas que aprenda en la vida, nunca voy a dejar de ser flamenco. Para eso, me tendrían que dejar sin sangre”. Por eso su toque sigue vigente: porque no depende de la moda, sino del conocimiento, el compás y el alma.









Que maravilla de artista, profundo con una técnica y un sentido del ritmo que hace que sea un criack
Gracias por el artículo
Gracias a ti por leerlo. Totalmente de acuerdo, Tomatito es un artista enorme: profundidad, técnica y un sentido del ritmo que lo hacen único. Un auténtico crack.