EL RELOJ «FLAMENCO»
Recreación basada en anécdotas del mundo del flamenco.
En un tablao abarrotado, El cantaor estaba en su salsa, cantando como si el mundo se fuera a acabar mañana. Llevaba dos horas dándole al cante, y un señor del público, ya harto de mirar su reloj como si fuera a hipnotizarlo, gritó:
¡El cantaor, compadre, que son las tantas! ¡Mira la hora, hombre!
El cantaor, con esa cara de gitano travieso, se paró en seco, se miró la muñeca –¡donde no había reloj ni por casualidad!– y soltó con voz de profeta burlón:
¿La hora? Aquí no hay ná que mirar, que el tiempo en el flamenco lo pone el duende, no ese cacharro de señoritos con agujas.
El público se partía, y El guitarrista, que no se pierde una, empezó a rasguear la guitarra como si fuera el tic-tac de un reloj loco, mirando a El cantaor con cara de anda, genio, que te doy cuerda pa’ otra hora. El cantaor le guiñó un ojo y remató:
Sigue, tocaor, que con este compás hasta el reloj se pone a bailar bulerías.
Y así siguieron, entre risas y palmas, hasta que amaneció.
EL CANTAOR QUE «OLVIDÓ» LA LETRA
Recreación basada en anécdotas del mundo del flamenco.
En una juerga en Jerez, un cantaor con más gracejo que memoria estaba dándole a las soleares, con el guitarrista sudando para seguirle el compás. De repente, ¡zas!, se le fue la letra como si le hubiera dado un aire. Pero el hombre, más fresco que una lechuga, se inventó sobre la marcha:
¡Ay, qué soleá tan bonita,
si me acuerdo de algo, os la canto,
si no, me hago la dormidita.
El guitarrista, viéndose venir el lío, tiró de falseta larga como para darle tiempo a que despertara la musa. Pero el cantaor, ni corto ni perezoso, se giró al público con una copa en la mano y cantó:
Toca, toca, mi guitarra loca,
que mientras pienso la copla,
me empapo la boca con esta copa.
Y se zampó un trago de vino que parecía un brindis al santo del flamenco. La gente se tronchaba, el guitarrista se puso rojo, y al final el cantaor dijo:
¡Tranquilos, que la letra vuelve… o si no, me la invento, que pa’ eso soy de Jerez.





Que risa buenisimo como me gustaría estar en una juerga de esas