El Otoño – Hojas secas, bulería y duende: el otoño que suena en ti
El otoño no solo trae frío ni hojas caídas: trae consigo compás y transformación. Ese cambio nos recuerda que hay que soltar lo viejo, igual que el árbol se desprende de sus hojas secas. En el flamenco, la bulería tiene algo de ese viento que se lleva lo que sobra: es libertad, es juego, es un latido que no pide permiso. Y cuando suena su compás, no lo escuchas desde fuera; se te mete dentro, te aprieta el pecho y te hace mover los pies aunque no quieras.
Así es el duende, que aparece cuando menos lo buscas; también se acurruca en un silencio, en un pellizco o en una mirada a la que se le escapa una lágrima después de escuchar un quejío… Este otoño, en vez de pelear contra el viento, mécete y déjate llevar. Que sea el soniquete quien te arrastre y que te estremezcas cuando la fiesta arranque y tu pelo se alborote en el aire… bailando por bulerías.





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